Mark Frechette, la superestrella del Valle de la Muerte

La vida de Mark Frechette fue tan breve como su carrera interpretativa. En 1975 falleció en extrañas circunstancias, a la edad de veintisiete años, mientras hacía pesas en la prisión estatal de Norfolk (Massachusetts). Cinco años atrás, había saltado a la fama tras ser seleccionado para interpretar el papel de un joven rebelde en la…

Dillinger, los años del plomo

John Herbert Dillinger tuvo una muerte de película. El 22 de julio de 1934 fue abatido a tiros por la espalda cuando abandonaba la sala de cine Biograph de Chicago, tras asistir a la proyección del film «El enemigo público número 1» (Manhattan melodrama, 1934), de W. S. Vand Dyke e interpretada por Clark Gable….

El demonio de las armas, amor a quemarropa

El fin de la Segunda Guerra Mundial marcó el inicio de una nueva era para el cine estadounidense. Al igual que habían hecho durante los años treinta varios directores como Renoir, Mizoguchi o Ford, se estableció en los Estados Unidos un interés por estudiar las opciones que ofrecía el empleo de una gran profundidad de…

¡Más rápido, gatita!, ¡Mata!, ¡Mata!: supermujeres de Russ Meyer

«¡Damas y caballeros, bienvenidos a la violencia!», proclama una voz en off masculina al principio de la quintaesencia del cine de explotación, «¡Más rápido, gatita!, ¡Mata!, ¡Mata!» (Faster, pussycat! Kill! Kill!, 1965), de Russ Meyer. El narrador advierte al público de una nueva amenaza escondida tras el «disfraz del sexo» y «de la suave piel…

Mamá sangrienta: crónica negra del Medio Oeste

J. Edgar Hoover -quién dirigió con mano de hierro el FBI durante casi medio siglo- señaló a Arizona Donnie Barker, Ma Barker, como «el cerebro criminal más vicioso, peligroso y rico en recursos» al que había tenido que enfrentarse durante la década de los años treinta. A estas alturas, está claro que la mitificada matriarca…

D.O.A., con las horas contadas

Un hombre acude a la sección de homicidios de la policía de San Francisco para denunciar un asesinato. Hasta ahí todo entra dentro de la normalidad, de no ser porque el propio denunciante es al mismo tiempo la víctima del crimen. Así de demoledor es el comienzo de la película «Con las horas contadas» (D.O.A.,…