Mr. Turner: el Sol es Dios

«Es más fácil entrar en el mundo más irreal del poeta que en el del pintor. Es extraño que podamos movernos con tanta facilidad en la atmósfera de las palabras y con tanta dificultad en la imagen casi perceptible del pintor». El coleccionista de arte René Gimpel escribió estas palabras en su conocida obra «Journal d’un collectionneur marchand de tableaux» en referencia al óleo «Interior de la casa Petworth» de William Turner. Eso es precisamente lo que ha pretendido el director británico Mike Leigh con su última película, «Mr. Turner» (íd., 2014), penetrar en la intimidad del magnífico paisajista inglés y desvelar los entresijos de la compleja personalidad que se escondía tras sus pinceladas firmes, dramáticas y rebosantes de color mediante las cuales dotaba a la Turner1naturaleza y a sus elementos de una intensidad rayana con lo místico. El resultado es un interesante drama dotado con una excelente fotografía dirigida por Dick Pope y con una sublime interpretación de Timothy Spall, galardonado con el premio al Mejor Actor durante la última edición del Festival de Cannes.

Leigh tiene acostumbrado a su público a un cine desprovisto de manierismos, urbano, de marcado carácter social y centrado en las problemáticas que sacuden a la clase obrera británica. Durante la última década, tanto él, como su director de fotografía por excelencia, Dick Pope, fantasearon con la posibilidad de llevar a la gran pantalla la vida de William Turner. No en vano, esta idea pululaba por la mente de Leigh desde finales de los noventa. Sin embargo, la falta de financiación había postergado este proyecto hasta que, definitivamente, ambos optaron por coger el toro por los cuernos y lanzarse a por todas.

La película es el resultado de un acercamiento progresivo a la obra de Turner. Siendo apenas un adolescente, Mike Leigh entró en contacto con sus pinturas como fruto de sus estudios artísticos. No obstante, ese primer encuentro fue cuando menos poco edificante. Y es que, el propio director reconoce que, por aquel entonces, consideraba aburridos sus paisajes. Esta postura cambiaría con el paso de los años hasta considerar al artista como uno de los grandes genios de la pintura británica y el encargado de anticipar el impresionismo.

El modus operandi del director siempre se ha basado en el trabajo minucioso y en la observación pormenorizada de la realidad para transmitir emociones. En este caso, Leigh contó con el asesoramiento de la historiadora del arte Jacqueline Riding, accedió al archivo que se conserva sobre Turner, recibió charlas en la Royal Academy of Arts así como en la Tate Gallery y estudió la obra de biógrafos como Peter Ackroyd o James Hamilton. Como fruto de este trabajo previo, contó con una ingente cantidad de información que después fue preciso analizar a conciencia para embarcarse en la tarea de redactar el guión.

«Mr. Turner» recorre los últimos veinticinco años de la vida del pintor. William Turner (Timothy Spall), miembro de la Royal Academy of Arts, vive holgadamente junto a su padre (Paul Jesson), un barbero retirado, y junto a su ama de llaves, Hannah Danby (Dorothy Atkinson). Su vida gira única y exclusivamente en torno a la pintura y su perfeccionamiento. Viajero solitario y poco comunicativo mantiene una compleja relación con las mujeres. Tras el fallecimiento de su progenitor, se encierra en si mismo y halla el amor con la propietaria de un hostal de Margate, Sophia Caroline Booth (Marion Bailey), con quien inicia una relación en secreto. Booth le acompañará hasta el final de sus días durante una etapa en la que el artista seguirá fiel a sus creaciones a pesar de ser objeto de la incomprensión o de las mofas de la sociedad.

Turner4

En busca del mayor realismo posible, Leigh seleccionó a actores que supiesen pintar, entre ellos Timothy Spall, quien recibió clases de la mano del pintor londinense Tim Wright. Uno de los principales retos a los que se enfrentó el director fue determinar cuál sería la presencia de Turner en la pantalla. Hasta nuestros días han llegado varios retratos suyos. No obstante, su apariencia es diferente en cada uno de ellos, desde la presencia jovial de su autorretrato fechado en 1799 hasta una pintura de John Linnell o el dibujo obtenido a partir de un daguerrotipo realizado por John Mayall cuando el artista ya contaba con una edad avanzada. Quizá éste testimonio gráfico sea el que más se aproxima al aspecto de Spall, quien –en una nueva muestra de todo su talento- ofrece una interpretación magistral y cautivadora.

A lo largo de dos horas y media de metraje, Mike Leigh muestra a un Turner excéntrico, esquivo, celoso de su privacidad, estrechamente vinculado a su padre y que mantiene una complicada relación con el sexo femenino. Su trato con las mujeres es quizá el principal eje de la película. Poco se sabe de su vida privada, tanto en su etapa juvenil como en la madura. Leigh profundiza en ese aspecto dando a conocer la figura de un Turner casi desconocido para el público e incluso para los amantes de su obra. El director se remonta de un modo sutil en el film al ingreso de su madre, Mary Marshall, en un hospital psiquiátrico, motivo por él cual su padre tuvo que hacerse cargo de él desde temprana edad. Del mismo modo, describe su absoluta carencia de afecto por las dos hijas ilegítimas que tuvo junto a la que fuera su pareja, Sarah Danby, a su vez tía política de su ama de llaves, Hannah Danby. El director retrata el día a día del pintor con su criada, con quien mantenía ocasionalmente relaciones de índole sexual. A pesar de amarle, Hannah nunca fue correspondida. El film también hace hincapié en la figura de Sophia Caroline Booth, una casera de Margate que se trasladó en secreto a vivir con Turner a Chelsea después del fallecimiento de su segundo marido.

Turner2

A pesar de que los conflictos sentimentales del pintor ocupan un lugar prominente en el biopic de Leigh, el director también se recrea describiendo otros aspectos de su vida como sus dificultades para comunicarse o su carácter solitario, reforzado por las ansias de viajar con lo puesto no sólo a través de las Islas Británicas, sino que también por otros países europeos en busca de captar las emociones destiladas por la luz y el color de la naturaleza. Cabe señalar que, con apenas veintisiete años de edad pasó a ocupar el número dos de la Royal Academy of Arts, lo cual le permitió gozar una economía saneada y entrar en contacto con la aristocracia así como con figuras de reconocido prestigio, como por ejemplo el doctor Thomas Monro, conocido por sus veladas para artistas.

La película también se detiene en las críticas que recibió por parte de la sociedad, que fue especialmente sarcástica con sus obras más tardías y más innovadoras. Leigh introduce la figura de secundarios como la reina Victoria, Constable, Haydon o el crítico, sociólogo así como teórico de la conservación y restauración John Ruskin, uno de los grandes defensores en vida del peculiar estilo de Turner. Asimismo, Leigh se detiene a la hora de describir el ambiente que se respiraba el la comunidad artística de la época. El director no sólo trata de describir las relaciones existentes entre los creadores si no que también pone de manifiesto sus diferentes criterios artísticos, sus envidias o sus penurias. Para ello recurre, por ejemplo, a recrear eventos tan carismáticos como el Varnishing Day -o jornada previa a la inauguración del salón organizado por la Royal Academy of Arts-, empleado por los artistas para barnizar sus obras así como para ejecutar los últimos retoques. Cabe destacar a este respecto la escena basada en el rifirrafe protagonizada por Constable y Turner durante el salón de 1832.

Turner3

Turner vivió a caballo de dos épocas. Por una parte, el reinado de Jorge III, marcado por la perdida de las colonias en Norteamérica. Por otra, el de Victoria, que heredó de sus predecesores más inmediatos un Reino Unido convertido de nuevo en un imperio. A largo de todo este tiempo, el pintor fue testigo de excepción de la revolución industrial y de todos los avances y cambios sociales que trajo consigo. Su obra no permaneció impasible ante las transformaciones, prueba de ello son sus cuadros «El valeroso Téméraire remolcado a su último fondeadero» o «Lluvia, vapor y velocidad». El primero sella el fin de una época cuya liquidación ha sido acelerada por la llegada de la máquina de vapor. El segundo certifica ese sepelio y es un canto a la modernidad enmarcado por la atmósfera vaporosa tan característica de sus trabajos.

El director de fotografía Dick Pope traslada la luz de los cuadros así como los colores de la paleta de Turner a la pantalla de un modo pulcro. Da vida a escenas como el último viaje del Téméraire o el discurrir del tren de vapor de Stephenson por la campiña británica. Consigue que los paisajes parezcan auténticas pinturas dotadas de una luz de connotaciones contemplativas. Escruta con su cámara la factura de la capa pictórica de las obras del genio paisajista -quien no dudaba en escupir sus lienzos con el fin de conseguir el acabado deseado- y se jacta con pequeños detalles como el del minúsculo elefante que es posible observar si se analiza con detenimiento «La tormenta de nieve: Aníbal y su ejército cruzando los Alpes». El tándem Leigh-Pope engrana a la perfección en este largometraje, el primero que ruedan íntegramente en formato digital.

La duración del film podría ser a simple vista su talón de Aquiles. Sin embargo, sus ciento cincuenta minutos no sólo son un placer para la vista gracias al trabajo de Pope, también suponen un deleite interpretativo gracias a la magnífica actuación de Timothy Spall. Leigh, sin restar solemnidad a todo lo que se narra, acierta a la hora de incluir pinceladas repletas de humor que ayudan a hacer más liviano el visionado de un film que convierte al espectador en un testigo de excepción de la privacidad así como de las excentricidades de Turner. En definitiva, se trata de una obra no sólo a la altura del mejor Leigh sino que también a la altura de los mejores biopic sobre el mundo del arte.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s