Homenaje a Cataluña. Conspiraciones en la retaguardia republicana

La experiencia de George Orwell en la Guerra Civil apenas se limitó a seis meses. El escritor británico recaló en Barcelona el 25 de diciembre de 1936. Por aquel entonces, los ecos de la revolución social encabezada por los anarquistas aún resonaban con fuerza en las calles de la ciudad condal. Orwell, cuyo propósito era escribir artículos sobre la contienda, decidió sumarse a la lucha antifascista a las primeras de cambio. Acreditado por el Partido Laboralista Independiente (ILP) se alistó en la milicia del Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM) y fue enviado al frente de Aragón. Esta decisión marcaría su paso por España, país que tuvo que abandonar clandestinamente el 23 de junio de 1937 como fruto de la persecución soviética emprendida contra el POUM. Este periodo –determinante en la creación de sus obras «Rebelión en la granja» y «1984»- esta recogido, a modo autobiográfico, en su libro «Homenaje a Cataluña» (Debolsillo, 2013).

A principios de 1936, Orwell se había trasladado al Norte de Inglaterra animado por su editor, Victor Gollancz, con el objeto de retratar las dificultades que atravesaban las clases trabajadoras en áreas industriales como Yorkshire o Lancashire. El resultado fue la publicación de la novela «El camino a Wigan Pier». Ese mismo año, el día 9 de junio, contrajo matrimonio con Eileen O’ Saughnessy. Poco después, el 17 de Cubierta 1julio, el fallido golpe de estado de una parte del ejército español condujo a una Guerra Civil. Orwell no dudó en trasladarse a España para tomar parte en la contienda del lado republicano. Para ello recurrió a sus contactos en el ILP, que le facilitaron las credenciales necesarias para acceder a la zona republicana.

Su enlace en España era John McNair, un socialista británico a quién se le había encomendado la labor de recibir a los voluntarios del ILP que acudían a Barcelona con el objeto de defender a la república y que pasaban a engrosar las filas de la milicia del POUM. El POUM, un partido creado en 1935, contaba –según Orwell– con unos 70.000 militantes a finales de 1936, si bien se desconocen los datos exactos. Se trataba de un partido de corte marxista opuesto al estalinismo, postura que le sirvió el ser incluido en la lista de organizaciones políticas consideradas «trotskistas» por los comunistas próximos a la URSS. Aseveración descabellada puesto que su líder en aquellos momentos, Andreu Nin, había protagonizado un distanciamiento respecto a Leon Trotsky como fruto de sus diferencias insoldables a la hora de plantear su estrategia en el conflicto. Y es que, al igual que los anarquistas, el POUM era partidario de plantar cara a los sublevados en el campo de batalla a la par que se llevaba a cabo una revolución cuyo objeto era entregar el poder a los obreros.

Tras recibir la instrucción en el barcelonés cuartel «Lenin», Orwell fue trasladado al frente de Aragón, donde luchó bajo las órdenes del ingeniero Georges Kopp hasta abril de 1937, cuando regresó de permiso a Barcelona. «Homenaje a Cataluña» -escrito seis meses después de la huída de Orwell– ofrece una pormenorizada descripción de la vida en las trincheras del frente aragonés. El escritor relata las penurias que padecen los milicianos del POUM, desprovistos del equipo adecuado y a merced del frío, los piojos y las balas perdidas. Durante su presencia en el frente, apenas entra en combate. No obstante, describe un par de asaltos a las posiciones sublevadas. Su relato transmite todo el fragor de los combates. «Era la primera vez que entraba propiamente en combate, y para mi humillación, me asusté de un modo horrible. Reparé en que, cuando uno está bajo el fuego, no siente tanto miedo de que le hieran como de no saber dónde lo van a herir. Todo el rato te preguntas dónde te acertará la bala», subraya.

Durante su permiso en Barcelona, Orwell presenció los sucesos de mayo de 1937, un oscuro pasaje de la Guerra Civil desencadenado después de que la Guardia de Asalto intentase tomar el control del edificio de Telefónica, en manos de los anarquistas desde julio de 1936. Esta acción, llevada a cabo ante la pasividad del Gobierno republicano y como fruto de la creciente influencia soviética, desató una lucha fraticida entre el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC), por una parte, y los anarquistas y el POUM, por otra. Como consecuencia se aceleró el proceso de disolución de las milicias y se procedió a la ilegalización del POUM en junio de ese mismo año. «Homenaje a Cataluña» deja constancia de lo confuso de esos días. El propio Orwell reconoce contar con muy pocos datos aparte de lo que vieron sus propios ojos. No obstante, el escritoimagesr británico analiza en dos apéndices –antiguos capítulos V y XI de la primera edición- las circunstancias que condujeron a esos hechos. Su análisis hace especial hincapié en las malas artes de la prensa y en la estrategia seguida por los estalinistas para demonizar al POUM.

Es precisamente esta actitud de los estalinistas la que le invita a abandonar su pretensión de unirse a las Brigadas Internacionales para combatir en el frente madrileño. A tales efectos, regresa como miliciano del POUM al frente de Aragón, donde el estado de las cosas parece ser ajeno a las conspiraciones y el ambiente enfermizo de la retaguardia. El destino cruza en su camino una bala que le atraviesa la garganta. Malherido, es trasladado a un hospital de Lleida, donde se le inhabilita para el combate.

Orwell regresa de nuevo a Barcelona, donde le espera su esposa. Para entonces, las relaciones entre el PSUC y el POUM han entrado en caída libre. El POUM es acusado de colaborar con los fascistas y, acto seguido, es ilegalizado. Sus miembros son arrestados, entre ellos Andreu Nin, cuyo rastro se pierde en un chalet de Alcala de Henares. Aún hoy día se desconoce su paradero. Orwell y su esposa escapan por los pelos de España, en cuyas checas sufren cautiverio varios de sus amigos, como el caso de Georges Kopp.

Tras un breve periodo en Francia, lejos de las trincheras y del enrarecido ambiente barcelonés, Orwell regresa a Inglaterra. Allí escribe «Homenaje a Cataluña» y ofrece su manuscrito a Gollancz, quien se niega a publicarlo en su editorial al considerar que puede resultar perjudicial para la lucha contra el fascismo. Es preciso señalar que el libro de Orwell ha sido denostado en numerosas ocasiones como fruto de su crítica sin concesiones a la política exterior de la URSS en aquel entonces. El rechazo de Gollancz fue aprovechado por la editorial Secker & Warburg, que publicó «Homenaje a Cataluña» en abril de 1938.

«Homenaje a Cataluña» resultó ser un fracaso de ventas. En 1950, cuando Orwell falleció de tuberculosis, la editorial aún no había sido capaz de vender los primeros 1500 ejemplares. No obstante, con el paso del tiempo, el libro comenzó a cobrar prestigio alcanzando ventas millonarias en todo el mundo. De todos modos, la decisión de Secker &George Orwell y la guerra civil española. Homenaje a Cataluña. Warburg de publicar la obra de Orwell resultó ser un acierto puesto que el autor confió también a la editorial la publicación de «Rebelión en la granja» -no sin antes ofrecerla a otros editores, entre ellos Gollancz– y su obra más conocida: «1984».

El relato de Orwell sobre la Guerra Civil fue publicado, por primera vez en España, en 1970. Esta edición, en castellano y catalán, estaba fuertemente censurada. Obviaba los pasajes más críticos con los franquistas y conservaba intactas sus críticas al estalinismo, lo que contribuyó, aún más si cabe, a ganarse más antipatías entre el Partido Comunista Español (PCE). Fue preciso esperar hasta 2003 para que llegase a la librerías españolas la primera edición en castellano sin censurar, con el texto original de Orwell.

A pesar de sus detractores, «Homenaje a Cataluña» prevalece como una de las obras paradigmáticas sobre la Guerra Civil. Autores como Noam Chomsky han alabado al libro de Orwell. Otros, en cambio, como el historiador e hispanista Paul Preston, han dudado de la relevancia histórica del documento de Orwell.

A mediados de los noventa, el director de cine Ken Loach estrenó «Tierra y Libertad» (Land & Freedom, 1995), película que establece ciertos paralelismos con «Homenaje a Cataluña». Al igual que el libro de Orwell, «Tierra y Libertad» cuenta la historia ficticia de un británico, Ian Hart, que se encuentra en España con un conflicto repleto de matices. La deriva de los acontecimientos le conducen a una crisis ideológica. Loach toma el testigo dejado por Orwell y aborda la Guerra Civil desde un punto de vista que, pasados casi sesenta años desde el final de la contienda, levantó ampollas entre los veteranos brigadistas internacionales británicos y en el PCE.

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s