Electric Flag, el sueño americano de Mike Bloomfield

La apretada agenda de conciertos de la Paul Butterfield Blues Band había minado la salud del guitarrista Mike Bloomfield. Corría febrero de 1967. El conjunto se hallaba en la cresta de la ola. Apenas tres meses atrás, habían saltado el charco ganándose al público británico. Pero Bloomfield no se encontraba en su salsa tras un año y medio de gira. Arrastraba un problema de insomnio desde la infancia, agravado por la trepidante rutina del grupo, las píldoras para dormir y otras sustancias. Del mismo modo, los roces con el guitarrista rítmico, Elvin Bishop, contribuyeron a que Bloomfield tomase una decisión: abandonar la formación. Tras un breve periodo como músico de sesión en Nueva York se embarcó en la fundación de un nuevo grupo llamado inicialmente The American Music Band y, con posterioridad, rebautizado como Electric Flag. En marzo de 1968, su proyecto alcanzó su pico de máxima popularidad con el lanzamiento de su disco «A long time comin’» (Columbia records, 1968).

El guitarrista de Chicago decidió crear su propio grupo durante una sesión del cantante soul Mitch Ryder organizada por su amigo, el organista Barry Goldberg. Bloomfield estaba decidido a crear una formación que incluyese una sección de viento, a imagen y semejanza de los conjuntos que grababan para el sello «Stax» de Memphis. Su intención era interpretar música americana en todas sus vertientes, alejándose del sonido británico.

Su idea pronto fue apoyada por Goldberg. Ambos decidieron contratar al bajista Harvey Brooks, que ya había participado con Bloomfield en la grabación del álbum «Highway 61 Revisited» (Columbia records, 1965) de Bob Dylan. A su vez, el propio Brooks recomendó a un joven batería de Omaha, Buddy Miles, que por aquel entonces contaba tan sólo con diecisiete años de edad y tocaba en la banda del artista soul Wilson Pickett. Previamente, habían cortejado sin éxito al batería Billy Mundi, de The Mothers of Invention. Tras persuadir a Miles, este acabó accediendo a las sugerencias de Bloomfield y Goldberg. Los promotores también trataron de persuadir al cantante Mitch Ryder (Detroit Wheels), sin embargo este no aceptó. En su lugar fue fichado Nick Gravenites, que acababa de afincarse en San Francisco tras abandonar su Chicago natal. Por su parte, la sección de viento fue integrada por el saxofonista Peter Strazza, de New Haven, y al trompetista Marcus Doubleday.

Electric Flag

El conjunto recién creado se instaló en San Francisco y estableció su base en una casa de Mill Valley. La banda contrató al manager Albert Groosman, conocido por su trabajo con artistas de la talla de Dylan, Janis Joplin, Todd Rundgren, Phil Ochs o The Band.

Cuando ni siquiera habían pensado en un nombre, el actor Peter Fonda les propuso componer la banda sonora de la película sobre el LSD, «El Viaje» (The Trip, 1967), de Roger Corman. Tras alcanzar un acuerdo, el conjunto se trasladó a Los Angeles y se imbuyó por completo en la composición de la música. Tanto, que sus miembros comenzaron a experimentar con el ácido lisérgico con el fin de plasmar lo mejor posible el mensaje que Corman quería transmitir. Asimismo, contrataron al organista Paul Beaver, pionero en el uso del sintetizador «Moog». El trabajo de estudio se prolongó durante una semana y media. Como resultado, crearon una música cuyos estilos versan entre el jazz, el pop y el blues. Una de las canciones, «Flash, Bam, Pow», compuesta por Bloomfield, fue incluida también en la banda sonora de «Easy Rider (Buscando mi destino)» (Easy Rider, 1969).

Tras la grabación, Grossman consiguió que la banda estuviese presente en el «Monterey Pop Festival». Sin embargo, el conjunto de Bloomfield apenas tenía repertorio y aún estaba pendiente de ser bautizado. Corman había optado por incluirlos en los créditos de «El Viaje» como The American Music Band. Pocas semanas antes del festival, Bloomfield decidió llamar a la banda Electric Flag. El guitarrista tomó el nombre de una bandera de los EEUU que se agitaba con un pequeño ventilador y que había sido regalada al grupo por Ron Polte, manager de Quicksilver Messenger Service.

El sábado 17 de junio Electric Flag debutó ante 55.000 espectadores en Monterey. Tanto la crítica como el resto de músicos estaban ansiosos por saber que había estado «cocinando» Bloomfield después de abandonar la Paul Butterfield Blues Band. Este ambiente no era del agrado de Bloomfield. Sin embargo, trató de aprovechar la ocasión como el mejor escaparate para su música. Tras las actuaciones de Canned Heat, Janis Joplin, Al Kooper, Paul Butterfield y Steve Miller Band, Electric Flag se subió al escenario e interpretó cuatro canciones. La acogida por parte del público fue un éxito rotundo. No obstante, Bloomfield no estaba satisfecho con la actuación. Tiempo después señaló que, a pesar de que habían tocado mal, los asistentes les habían manifestado su aprobación. Del mismo modo, comentó que la industria musical no tenía nada que ver con la música. Monterey le había abierto los ojos y afirmaba que «hacer y vender discos era para ganar dinero». Además, Jimi Hendrix había revolucionado el panorama con su pletórico regreso a casa desde las islas británicas como un absoluto desconocido para la mayoría de los jóvenes norteamericanos.

Clive Davis, de Columbia Records, firmó un contrato con Grossman para que la banda grabase un disco. Electric Flag comenzó a preparar su primer álbum en un hangar del helipuerto de Sausalito. El grupo también grabó varias canciones en los estudios de Columbia en San Francisco. Estaba previsto que en noviembre de 1967 saliese a la luz su primer single, «Groovin’s is easy», coincidiendo con su primer gira en la costa Este.

El 30 de septiembre la banda sufrió un contratiempo. El conjunto se encontraba en Huntington Beach con el objeto de tocar en la sala «Golden Bear». Tras ser denunciados por escándalo, la policía detuvo a Goldberg, Bloomfield, Brooks y Gravenites en el motel en el que se hospedaban tras hallar marihuana entre sus posesiones. Esta tan sólo era la punta del iceberg. Electric Flag estaba lastrada por los problemas con las drogas. Marcus Doubleday era un adicto a la heroína cuando fue contratado por el grupo. Por su parte, Strazza también estaba enganchado. Goldberg y Bloomfield no tardarían en caer.

La justicia tan sólo los halló culpables de posesión de marihuana. Sin embargo, el proceso judicial retrasó un mes el inicio de la gira por el Este. Electric Flag había adoptado un repertorio más próximo al blues y al rythm & blues en detrimento de la concepción originaria de la banda. La necesidad de contar con canciones para las numerosas actuaciones incluidas en su libro de ruta habían obligado a Bloomfield a abandonar sus pretensiones de dar lugar a un híbrido de todas los géneros americanos.

Las cosas iban de mal en peor. Temeroso de convertirse en un heroínomano, Goldberg abandonó la banda en noviembre de 1967 y fue sustituido por Michael Brooks y BloomfieldFonfara, un amigo de Buddy Miles, que comenzó a afianzar su situación de líder en el conjunto. Un mes después, Susan, la esposa de Bloomfield, decidió romper su relación matrimonial al considerar que el músico había centrado todos sus esfuerzos en su carrera dejando a un lado su vida familiar. Ese mismo mes, Fonfara fue expulsado de la banda tras ser detenido en Los Angeles por posesión de drogas. Herbie Rich se ocupó entonces de los teclados y Miles invitó a otro de sus amigos, el saxofonista Stemzie Hunter.

Los problemas de la banda con las drogas iban en aumento. El 19 de marzo de 1968, Strazza se vio envuelto en una trifulca durante una compra de heroína. Esa primavera, varios miembros del conjunto llegaron a vender unos amplificadores Fender recién estrenados para poder costearse sus vicios. La sección de viento se había convertido en un problema e incluso se había negado a actuar en varias actuaciones. Por su parte, Bloomfield seguía cayendo en el hoyo de la heroína mientras Miles se hacía con el bastón de mando poniendo en práctica todas sus costumbres sobre el escenario adquiridas durante su etapa con Wilson Pickett. La tensión en el seno del conjunto iba en aumento.

Tras un penoso y dilatado proceso de grabación «A long time comin’» fue publicado durante la primera semana de abril de 1968. Para esa fecha, la aparición de Electric Flag en Monterey ya se había difuminado en la memoria colectiva. La crítica señaló que se trataba de un álbum fragmentado e irregular. «A long time comin’» alcanzó el número 31 en la lista Billboard y apenas tuvo repercusión mediática. Coincidiendo con el lanzamiento del disco, la revista «Rolling Stone» dedicó cinco páginas a una entrevista de Mike Bloomfield.A long time comin'

«A long time comin’» es un álbum pionero en la mezcla de música, sonidos y voces en off. Algunos de sus cortes responden al género que muchos críticos han coincidido en llamar «new soul». Miles tiene mucho que ver al respecto. Su presencia facilitó que la banda explorase nuevos caminos en el soul y en el rythm & blues. Sin embargo, esta práctica propiciada por el batería chocaba con las ambiciones de Bloomfield, próximas al blues que había interpretado durante su etapa con Paul Butterfield.

El álbum de debut de Electric Flag comienza con una versión del legendario «Killing floor» de Howlin’ Wolf. La canción está antecedida por un fragmento del famoso discurso «We shall overcome» pronunciado el 15 de marzo de 1965 por el presidente de los Estados Unidos Lyndon B. Johnson invitando a los ciudadanos a votar el acta de los derechos civiles. La destreza y fluidez de la guitarra de Bloomfield destaca en este corte al que sigue «Groovin’ is easy», escrita por Gravenites. «Over-lovin’ you», compuesta por Goldberg-Bloomfield e interpretada por Miles se aproxima al concepto soul adoptado por la banda, a ligual que «She should have just», cedida por Ron Polte a Electric Flag gracias a la amistad que le unía a Gravenites. La primera cara del álbum original concluye con «Wine», una canción tradicional que ya había sido interpretada por el grupo durante su actuación en Monterey.

«Texas», compuesta por Bloomfield y Miles abre la segunda cara del álbum. Se trata de un blues lento interpretado por el propio Miles y que posteriormente pasaría a formar parte de su repertorio en solitario. «Sittin’ in circles», compuesta por Goldberg, es una canción pionera en su planteamiento. Se inicia con el sonido de una tormenta añadido en el estudio, práctica que antecede al «Riders on the storm» de The Doors, publicado tres años más tarde. El disco prosigue con «You don’t realize», dedicatoria de Bloomfield al guitarrista Steve Cropper y uno de los primeros temas grabados por Electric Flag.

«Another country», obra también de Polte, es la canción más identificada con el trabajo realizado por el grupo para la banda sonora de «El Viaje». Asimismo, se vincula plenamente al concepto de «música americana» propuesto por Bloomfield. Se trata de un collage de géneros, que entronca con las jams protagonizadas por el guitarrista de Chicago en el segundo disco de Paul Butterfield Blues Band, «East-West» (Elektra, 1966). Electric Flag incluye un repertorio de extravagantes sonidos que confluyen en un delicioso solo de Bloomfield. El álbum original finaliza con el breve pero mágnifico «Easy rider» de Bloomfield.

La versión extendida en CD de «A long time comin’» incluye cuatro cortes extra. Las tres primeras constatan con claridad cuáles eran las intenciones de Miles para con el grupo. Se trata de «Sunny», una versión del archiconocido tema de Bobby Hebb; «Mistery», escrita por Miles; y «Look into my eyes», escrita por Miles y Brooks. «Going down slow», versión del tema de Jimy Oden, echa el cierre al disco con una sublime interpretación de Bloomfield.

El lanzamiento de «A long time comin’» careció de un plan paralelo para su promoción en una nueva gira. Decepcionado por la debacle de su proyecto, Bloomfield se negó a afrontar el tercer tour de la banda y manifestó su intención de abandonar su propio grupo. El 11 de mayo, el crítico musical Ralph Gleason, atacó al guitarrista en su columna de «Rolling Stone». En su artículo, Gleason señaló que Bloomfield había fallado en su intento por encontrar su propio estilo con Electric Flag e incluso llegó a cuestionar su habilidad para interpretar «auténtico» blues apelando a sus raíces judías.

Abatido por la crítica y desilusionado, Bloomfield optó por abandonar Electric Flag, cuyas últimas actuaciones como formación original tuvieron lugar los días 7 y 8 de junio en Nueva York. Previamente, durante la noche del 28 de mayo había grabado junto a Al Kooper cinco canciones, que publicadas bajo el nombre de «Super Session» (Columbia, 1968), se convertirían en su mejor trabajo discográfico.

Por su parte, Electric Flag siguió sus pasos bajo la batuta de Buddy Miles. En diciembre de 1968 publicó su segundo album, «The Electric Flag: An American Music Band» (Columbia, 1968), antes de desintegrarse.

En 1974, Barry Golberg promovió una nueva reunión de la banda. Vendió su proyecto a Atlantic Records y recabó el apoyo de Buddy Miles y Gravenites. Mike Bloomfield atravesaba problemas con el fisco y no dudó en sumarse con el objeto de sanear su situación. El trabajo fue producido por Jerry Wexler y las grabaciones se llevaron a cabo en el estudio del ingeniero de sonido Tom Dowd, en Miami.

Durante semanas, Electric Flag trató de revivir la llama de su primer trabajo. Buddy Miles había formado parte del «Band of Gipsies» de Jimi Hendrix y, con posterioridad había formado su propio grupo, Buddy Miles Express. Se había acostumbrado a hacer las cosas a su manera e incluso prefería tocar la guitarra en lugar de sentarse a la batería. Surgieron numerosas fricciones entre los integrantes de la banda e incluso llegó a ser precisa la contratación de músicos de estudio para finalizar varias canciones. The Band Kept Playing

 Como fruto de su trabajo salió a la luz «The band kept playing» (Rhino, 1974), cuya portada recuerda a la foto de los marines captada por Rosenthal en lo alto del monte Suribachi de Iwo Jima. A pesar de que contiene algún corte interesante, el disco es una prueba más de que la banda estaba ya agotada y que había fallado de nuevo en su intento por aunar a algunos de los mejores músicos de su generación. Destacan «Earthquake country» y «Ever now and then», una de las mejores composiciones escritas por Miles. Por su parte, el conjunto fracasa en otros cortes como «Sweet soul music» y la producción apenas desprende brillo. A pesar de todo, Electric Flag promocionó el disco en una gira que arrancó en el «Ozark Music Festival» de Sedalia.

Tras esta reunión, Electric Flag no volvería a publicar ningún trabajo hasta 1983, cuando puso a la venta «Groovin’ is easy» (Mágnum America, 1983). Dos años antes, el 15 de febrero, Bloomfield sufría una sobredosis y era abandonado a su suerte en su coche, aparcado en un callejón de Chicago. Tenía 37 años de edad.

Anuncios

2 Respuestas a “Electric Flag, el sueño americano de Mike Bloomfield

  1. Pingback: The gilded palace of sin, obra clave del country rock | El barco de cristal·

  2. Pingback: The trip: fascinados por el ácido | El barco de cristal·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s