“Suspense”, diez minutos para la historia

Apenas diez minutos. Ese fue el tiempo que el binomio formado por la directora Lois Weber  y su esposo, el también realizador, Phillips Smalley, necesitó para firmar una de las joyas de la historia del cine: «Suspense» (íd., 1913). A pesar de que ya ha alcanzado la centena de años, este cortometraje sigue destilando modernidad. Weber -cuyos méritos deberían haberle servido para ocupar un lugar más destacado en el Olimpo del celuloide- se convirtió en 1914 en la primera mujer norteamericana en dirigir un largometraje: «El mercader de Venecia» (The merchant of Venice, 1914). «Suspense» es una pequeña muestra de todo su talento, que se pone de manifiesto en un creativo manejo de la cámara y en la investigación de la técnica narrativa.

Un ama de llaves abandona su trabajo en una aislada vivienda en medio del campo. Deja tras de si una nota a modo de despedida, la llave del inmueble bajo el felpudo así como a una mujer (Lois Weber) y a su bebé más solos que la una. La huída de la sirvienta es aprovechada por un buscavidas (Sam Kaufman) para asaltar la casa donde la madre cuida con devoción a su criatura. Tras percatarse de lo que acontece, la joven llama desesperada a su marido (Valentine Paul), que trabaja en la ciudad. Este, sin pensárselo dos veces, roba un vehículo para acudir al auxilio de su esposa. El propietario del automóvil (Douglas Gerrard) y varios agentes de la policía inician una persecución sin cuartel que concluye con el asaltador detenido y todos a salvo. A grandes rasgos ésta es la sinopsis de «Suspense».Suspense_(1913_film)

En cuanto a su temática, el cortometraje de Weber-Smalley no ofreció ninguna novedad en 1913. El guión, redactado por Weber, se basa en la obra «El teléfono» (Au telephone, 1902) del francés André de Lorde. Esta historia fue llevada a la gran pantalla en 1908 por Edwin S. Porter bajo el título «Heard over the phone». Del mismo modo, ese año la industria cinematográfica de los hermanos Pathé también filmó una versión de la pieza titulada «The physician of the castle» (Le Médécin du chateau, 1908). De todos modos, la adaptación más famosa fue dirigida por D. W. Griffith en 1909. Titulada «El teléfono» (The lonely villa, 1909) está interpretada, entre otros, por Mary Pickford, la superestrella del cine silente.

Entonces, ¿qué hay de original en «Suspense»? Weber y Smalley se enfrentaron al reto de contar de nuevo una vieja historia para los espectadores. Para captar su atención era preciso que la narración fuese más dinámica. Más fresca. Con ese objeto, se apoyaron en un imaginativo uso de la cámara y trataron de ir más allá en la técnica narrativa.

Todos sus antecesores emplean el montaje paralelo (crosscutting) para incrementar el suspense. Esta técnica consiste en contar de forma simultánea acciones que ocurren en lugares o tiempos diferentes. Tanto «El teléfono», como «The physician of the castle» y «Heard over the phone» responden al mismo esquema: se narran diferentes acciones que suceden paralelamente y que convergen en el último instante. Weber y Smalley no se limitaron a copiar este patrón, sino que lo mejoraron. Mientras que Griffith optó por hacer más hincapié en la conversación telefónica, el matrimonio de realizadores prefirió restarle tiempo y centrar más su atención en la trepidante persecución a lo largo de la polvorienta carretera. suspense weber and smalley 4

Uno de los puntos fuertes de «Suspense» es su maestría en el empleo de la técnica de la pantalla partida. Esta triquiñuela ya había sido empleada con anterioridad por otros realizadores, sobre todo en comedias. El ejemplo más claro del cortometraje es la pantalla partida de patrón triangular en la que la mujer llama a su marido por teléfono mientras se puede observar como el asaltador logra acceder a la vivienda. No obstante, quizá la prueba más interesante del talento de Weber y Smalley sean los planos en los que acontecen varias acciones al mismo tiempo, como por ejemplo, el momento en el que el asaltante observa a sus víctimas a través de la ventana mientras estas permanecen ajenas o las magníficas tomas de la persecución, en las que se recurre al empleo de espejos para reflejar todo lo que acontece –con un solo encuadre- sin necesidad de más tomas. Asimismo, Weber y Smalley logran que la presencia de subtítulos sea meramente testimonial.

El manejo de la cámara es magistral, así como las composiciones de los encuadres. Weber y Smalley emplean el primer plano, planos detalle, graban desde ángulos oblicuos y emplean arriesgados puntos de vista, como el plano picado de la escena en que la mujer descubre la presencia del asaltante. tumblr_mf42c5srrV1rqzoeio1_500

Lois Weber no solo co-dirigió «Suspense» sino que también fue una de sus protagonistas, encarnando el papel de la madre. Weber nació en 1879 en el seno de una familia cristiana asentada en Allegheny City (Pennsylvania). Desde temprana edad demostró grandes dotes para la música. Asimismo, ejerció como evangelizadora durante un par de años. En 1904 se trasladó a Nueva York con el objeto de convertirse en actriz teatral. Allí conoció a su marido, Phillips Smalley, con el que contrajo matrimonio ese mismo año. En 1908, Weber fue contratada por la compañía «American Gaumont Cronophones». Dos años más tarde, Weber y Smalley decidieron probar suerte en la incipiente industria fílmica realizando cortometrajes para pequeñas compañías como la «Rex Motion Picture Company», empresa para la que trabajaban cuando dirigieron «Suspense». Weber escribía los guiones y los subtitulos, diseñaba los escenarios y el vestuario, actuaba, dirigía, montaba e incluso revelaba los negativos.

Se sostiene que Lois Weber dirigió más de un centenar de películas, escribió el guión de otras tantas y actuó en cien. Sin embargo, tan sólo se conservan unas veinte. Centró su atención en temas como la pena capital, el antisemitismo, el alcoholismo o el aborto, colocándose en el punto de mira de la censura. Alcanzó la cima e incluso ejerció como mentora de un joven John Ford. Sin embargo, durante la década de los veinte del siglo pasado inició una caída en picado. En 1939, arruinada y lejos de la industria del cine, falleció a consecuencia de una enfermedad estomacal. La prensa tan sólo le dedicó un obituario de un par de párrafos.

Sam Kaufman, que interpreta al asaltante; el actor irlandés Douglas Gerrard, que protagoniza el papel del propietario del vehículo robado; y Valentine Paul, que da vida al entregado marido, completan el elenco de actores presentes en «Suspense». La identidad de la sirvienta no ha trascendido. Asimismo, cabe señalar que en numerosas ocasiones se ha señalado que Lon Chaney, «El hombre de las mil caras», también participó en este proyecto. De todos modos, su presencia nunca fue confirmada.

Anuncios

Una respuesta a ““Suspense”, diez minutos para la historia

  1. Pingback: El autoestopista, un asesino en la carretera | El barco de cristal·

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s