“Sangre en la luna”, Lloyd Hopkins entra en escena

James Ellroy (1948, Los Ángeles) se ha ganado a pulso el título de «Perro demoníaco» de la novela negra estadounidense. Su narrativa «anfetamínica» horada el cerebro, palpita con la fuerza de un pura sangre en las sienes, revuelve las vísceras y noquea al lector. El joven Ellroy no fue monedita de oro. Las drogas, el alcoholismo, los pequeños hurtos y el allanamiento de moradas en busca de ropa interior femenina fueron constantes durante su juventud, época en la que llegó a ser un sin techo. Ellroy coqueteó con el lado oscuro de la vida y este le asestó un golpe -a la edad de veintisiete años- en forma de una crisis mental y de una neumonía que derivó en un absceso pulmonar del tamaño de un puño. Una señal más que suficiente para echar el freno y buscar un trabajo tan noble como el de caddie. En 1984, cuando publicó su cuarta novela, «Sangre en la luna» (Blood on the moon, 1984), esta ocupación era aún su principal fuente de ingresos. El éxito de esta obra y su sucesora, «A causa de la noche» (Because the night, 1984), cambiarían las tornas. El sargento de homicidios Lloyd Hopkins entraba en escena.

ellroy05«Sangre en la luna» es la primera entrega de la «Trilogía de Lloyd Hopkins», completada por «A causa de la noche» y «La colina de los suicidas» (Suicide hill, 1985). La historia arranca en agosto de 1965 durante los disturbios raciales del distrito de Watts, en Los Ángeles. Lloyd Hopkins, un joven de veintitrés años, forma parte del contingente de la Guardia Nacional encargado de poner fin a la espiral de violencia. Educado en los preceptos del protestantismo, aspira a acceder a la academia de policía. Allí, en plena orgía represora, Hopkins dispara por primera vez su 45. automático sobre una persona: Richard Beller, un sargento racista que acaba de matar a sangre fría a varios afroamericanos. Es su primer acto de justicia.

El grueso de la historia acontece durante la primera mitad de la década de los ochenta del siglo XX. Lloyd Hopkins se ha convertido en un metódico sargento de homicidios, casado y padre de tres hijas a las que adora. Hopkins es un agente con una mente privilegiada e implacable. Sus cifras de casos resueltos hablan por si solas. Es una persona obsesionada con el orden que ni siquiera es capaz de mantener en su vida sentimental, jalonada por toda una suerte de aventuras extramatrimoniales. Es el tipo al que todos sus compañeros desean ver tocando fondo. Tan sólo uno, Arthur Peltz, «El Holandés», ha tenido la manga ancha suficiente como para comprenderle.

Una serie de asesinatos de mujeres en la ciudad pone en alerta al instinto cazador de Hopkins. Un asesino en serie anda suelto y el sargento de homicidios inicia una cacería humana que va más allá de la ley. Mientras, su matrimonio se desmorona.

James Ellroy aborda en esta novela uno de sus temas capitales: la violencia contra la mujer. Con apenas diez años de edad, su vida fue trastocada por completo después de que su madre, Geneva Odelia Ellroy, fuese asesinada. El caso nunca fue resuelto. Ellroy ha tratado de purgar esta experiencia a través de su obra. Esta temática es el principal pilar de sus obras «La dalia negra» (The Black Dhalia, 1987), en el que ofrece su particular visión sobre el asesinato de Elizabeth Short, en «Mis rincones oscuros» (My dark places, 1996) y en «La maldición Hilliker» (The Hilliker curse, 2010).21087013

En «Sangre en la luna» Ellroy presenta a dos personajes antagónicos. Por una parte, un escrupuloso y camaleónico asesino en serie capaz de cambiar reiteradamente su modus operandi con el único objeto de asesinar a mujeres por las que profesa una «compasión» enfermiza. En segundo lugar, Lloyd Hopkins, devoto de su esposa pero incapaz de mantener su fidelidad. Obsesionado con el sexo femenino en un intento por proteger su pureza y enemigo acérrimo de la música, oculta -al igual que su antagonista- un pasado oscuro marcado por los abusos sexuales durante su infancia. En pleno éxtasis persecutorio arriesga su propio empleo y lleva al límite su situación familiar.

«Sangre en la luna» fue la catapulta definitiva para Ellroy. Es heredera directa del «hard boiled» de Dashiell Hammett y Raymond Chandler. Ellroy se adueña de este género y le da una vuelta de tuerca. A pesar de todo, esta obra aún carece de la riqueza narrativa y de la profundidad psicológica que aporta a sus personajes en libros posteriores, como  por ejemplo «L.A. Confidential» (Id., 1990). «Sangre en la luna» es un buen punto de partida para aquellos que quieran iniciarse en el universo del siempre provocador y perturbador Ellroy. Una obra en la que la condición humana y la corrompida sociedad norteamericana son digeridas y regurgitadas para gracia del lector que huye de las medias tintas.220px-Copsmovieposter

El director James B. Harris adaptó la novela y la llevó a la gran pantalla en 1987 bajó el título «Cop, con la ley o sin ella» (Cop, 1987). James Woods fue el encargado de dar vida a Hopkins durante la única incursión del sargento de homicidios en el cine.

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