Dispatches, crónicas de la guerra de Vietnam

Vietnam fue lo que tuvimos en lugar de infancias felices” (Michael Herr).

La guerra de Vietnam ha dado lugar a una prolija filmografía y bibliografía repleta de títulos más y menos acertados. Sobre el impopular conflicto se han vertido ríos de tinta y son varios los realizadores que han tratado de buscar una explicación a unos hechos que polarizaron a la sociedad, ofrecieron como saldo la muerte de millares de personas y cuyas secuelas son, aún hoy día, heridas que aún supuran. La de Vietnam fue la primera contienda televisada. Los periodistas gozaron de una libertad casi absoluta para contar lo que sucedía en aquel rincón del Sudeste Asiático. Su trabajo permitió que las atrocidades cometidas quedasen grabadas en la memoria colectiva y contribuyó a que la intervención estadounidense fuese cuestionada con gran dureza. Esto no volvería a repetirse ya que EEUU impondría la censura de ahí en adelante. Despachos de Guerra Dispatches Michael Herr 1977

Hay dos obras que condensan toda su dureza y sin razón: “Vietnam Inc” (íd, 1971), del fotoperiodista Philip Jones Griffiths, y “Despachos de Guerra” (Dispatches, 1977), del periodista y guionista Michael Herr. La segunda pasa por ser una de las crónicas más naturalistas y carentes de artificios que se han escrito sobre la debacle norteamericana en el país asiático.

Michael Herr llegó a Vietnam como corresponsal de “Esquire”en noviembre de 1967. En ese momento, unos 500.000 norteamericanos combatían en el país asiático. Apenas un año antes, en octubre de 1966, “Esquire” había dedicado íntegramente un número a la crónica “Dios mío, le hemos dado a una niña”, de John Sack, en la que se narraba la historia de una compañía, desde su entrenamiento en “Fort Dix” hasta sus primeras acciones de combate en Vietnam. En febrero de 1967, Sack publicó un libro que, para algunos críticos, pasa por ser el germen del “Nuevo Periodismo” en lo que a términos bélicos se refiere. Herr sería el encargado de dar una vuelta de tuerca a este incipiente género.

La llegada de Herr a Vietnam coincide con el momento en que las fuerzas norteamericanas se repliegan tras la cruenta batalla de “Dak To”. La descripción de Herr, aderezada por el desazón, es sólo un aperitivo de lo que supone en su totalidad “Despachos de Guerra”. Y es que, por aquellas fechas, el conflicto ya olía a podrido y sus índices de apoyo por parte de la sociedad habían caído en picado. La ofensiva del Tet, en 1968, acabaría por precipitar el cataclismo.

Herr habla de la guerra sin concesiones. Huye de las estadísticas y de términos militares. Comparte su vida con los soldados y es testigo de la locura colectiva que impregna todo. Se encuentra con un país ahogado por la corrupción donde, al calor de la intervención estadounidense, prolifera el mercado negro y los proxenetas hacen su particular agosto. Esta atmósfera, corrompida hasta el tuétano, deja su marca en el corresponsal, acuciado por sus propios miedos y por el cansancio. Años después de su experiencia, Herr seguirá siendo víctima del estrés post traumático y sufrirá con frecuencia pesadillas, al igual que la gran mayoría de los veteranos.índice

La intensidad de sus relatos se acrecienta en sus crónicas sobre la ofensiva del “Tet” -enmarcadas en el apartado “El Infierno Apesta”- y sobre el asedio a la base estadounidense de Khe Sanh, donde se reviven viejos fantasmas de la batalla de “Diên Biên Phú”, que supuso el fin de la presencia francesa en Indochina. No obstante, quizá uno de los pasajes más interesantes de “Despachos de Guerra” sea aquel en el que se analiza la relación de los norteamericanos con los vietnamitas, que fluctúa entre el cirujano capaz de trabajar durante horas para salvar las vidas de los civiles heridos por las bombas lanzadas en nombre de la libertad por su propio ejército y el deshumanizado artillero de un helicóptero orgulloso de haber quitado la vida a cincuenta personas.

Despachos de Guerra” no sólo describe a los combatientes y a las víctimas, también describe a una generación de periodistas independientes que iniciaron un nuevo modo de contar las cosas alejados de los grandes medios de comunicación. Herr se centra sobremanera en la figura de tres fotoperiodistas legendarios: Tim Page, Sean Flynn y Dana Stone.

Page llegó a Vietnam cuando apenas contaba con veinte años de edad y sufrió graves heridas que a punto estuvieron de costarle la vida. Sean Flynn -hijo del actor Errol Flynn y de Lili Damita– y Dana Stone corrieron peor suerte. El 6 de abril de 1970 desaparecieron mientras cubrían unos combates en “Camboya”. A día de hoy, su paradero sigue siendo un misterio.

Varios marines evacuan a un compañero herido durante la operación Prairie, en octubre de 1966/ Larry Burrows

Varios marines evacuan a un compañero herido durante la operación Prairie, en octubre de 1966/ Larry Burrows

Tras su publicación en 1977, “Despachos de Guerra” se convirtió en uno de los primeros libros en verter luz sobre el trauma colectivo que supuso Vietnam para EEUU. Autores como John Le Carré, William S. Burroughs o Hunter S. Thompson aclamaron el libro. Tom Wolfe, considerado padre del “Nuevo Periodismo”, comparó a “Despachos de Guerra” con “Sin Novedad en el Frente”, la obra capital de Erich Maria Remarque.

Los personajes descritos por Herr fueron fuente de inspiración para la industria del cine. El periodista colaboró con Francis Ford Coppola durante la redacción del guión de “Apocalypse Now” (íd, 1979). En el film se pueden encontrar constantes referencias a pasajes de “Despachos de Guerra”. Sin ir más lejos, el personaje del fotógrafo encarnado por Dennis Hopper se inspiró en Tim Page y Sean Flynn. De todos modos, la contribución más brillante al cine de Herr fue la autoría del guión de “La Chaqueta Metálica” (Full Metal Jacket, 1987) junto a su amigo, Stanley Kubrick y al periodista Gustav Hasford, quien fue corresponsal de los marines en Vietnam.

Despachos de Guerra” también entronca con la contracultura de los años sesenta, habla sobre el consumo de drogas y señala a Vietnam como la primera guerra de la era “Rock”: “Afuera en la calle, no puedo diferenciar a los veteranos de Vietnam de los veteranos del rock and roll. Los sesenta se han cobrado demasiadas bajas”.

Crítica publicada íntegramente en Ultramundo.

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2 Respuestas a “Dispatches, crónicas de la guerra de Vietnam

  1. Very interesting subject , appreciate it for posting . All human beings should try to learn before they die what they are running from, and to, and why. by James Thurber. ffeddcaddage

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